14 de octubre de 2012

El País y porqué Chávez fue reelegido




Pertenezco a una generación que entró en la adolescencia de la mano de todas las manifestaciones y luchas sociales que habían de derribar una parte del edificio de la dictadura. Paréntesis: lástima que no se lo llevaran todo por delante, porque lo que quedó sigue ahí en pié; cierro paréntesis. Cuando me llegó la hora de empezar a curiosear por mis propios medios e informarme más allá de los comentarios que escuchaba aquí y allá, me acostumbré a leer El País, ese periódico que me ha acompañado más o menos hasta hoy. Supongo que solo soy uno de muchos que empezó leyendo El País como fuente de información y que ahora seguimos leyéndolo solo como una más de nuestras fuentes de información.

Digo todo esto a cuento de lo mucho que se está publicando estos días sobre la crisis del diario El País y a propósito del ERE con el que se ha despedido a más de un centenar de buenos periodistas. De entre las muchas informaciones quisiera resaltar este artículo de Pere Rusiñol para eldiario: “El País” y el capitalismo de casino. Tambien acabo de llegar, a través del blog de Paco Elvira, a una parte de una conferencia sabrosa de Maruja Torres en la UAB, donde, como es habitual en ella, no se come las palabras: “Yo formo parte de la generación que trajo la democracia, y éramos muy conscientes de que era eso lo que nos tocaba hacer. Ahora está muy claro que os toca a los que sois jóvenes acabar con esto. Sois claramente una generación destinada a hacer cambios. Para ello debéis formaros y formaros bien, para cuando sea necesario barrer toda la mierda que nos están dejando. Y habrá que formarse mucho para barrer mucho. Leyendo a Zweig te das cuenta que incluso esos grandes imperios y esas clases burguesas del siglo XIX se descompusieron y tuvieron que ser sustituidas por algo nuevo. Ahora todo se está descomponiendo mucho. Vosotros tendréis que hacer ese proceso.”

Tambien ha escrito Pascual Serrano en los días pasados acerca de la ironía que supone ver, de un lado, la reelección de Chávez, y de otro los problemas de El País, que con tanto ahínco (y desinformación) ha perseguido lo hecho por Chávez.

Traduzco aquí un artículo aparecido el pasado 10 de octubre en el International Herald Tribune, firmado por Mark Weisbrot, codirector del Center for Economic and Policy Research en Washington y president de Just Foreign Policy. Pido de antemano excusas por la mala traducción y recomiendo a quienes puedan que acudan a la fuente original. Si traigo aquí el artículo es porque demuestra entre otras cosas que un buen periódico tiene que ser capaz de publicar cosas incluso si van en contra de los intereses de sus accionistas, cosa que El País olvidó hace mucho.

“Para la mayoría de quienes han escuchado o leído sobre Hugo Chávez en la prensa internacional, su reelección del domingo 7 de octubre como presidente de Venezuela por una holgada mayoría puede ser sorprendente.

Casi todo lo que oímos sobre él es malo: batalla continuamente contra Estados Unidos, mientras se pone del lado de “enemigos” como Irán; es un “dictador” o un “autoritario” que ha malgastado los recursos petrolíferos de su país; la economía venezolana está al borde del colapso.

Existe el otro lado de esta historia: desde que Chávez gobierna tomó el control sobre la industria petrolera, la pobreza se ha reducido a la mitad y la extrema pobreza en un 70%. La escolarización se ha multiplicado por dos, millones de personas tienen acceso al sistema de salud por primera vez y el número de personas candidatas a una pensión pública se ha cuadruplicado.

Entonces no debería ser sorprendente que la mayoría de venezolanos elija de nuevo a un presidente que ha mejorado de esta manera su medio de vida. Esto es lo que ha ocurrido con todos los gobiernos de izquierda  que ahora gobiernan en la mayoría de países de Sudamérica. Y esto a pesar de que, como Chávez, tienen en sus países la mayoría de los media contra ellos, y la oposición posee la mayor parte de la riqueza de sus respectivos países.

La lista incluye a Rafael Correa, quien ha sido reelegido presidente de Ecuador por un amplio margen en 2009; el enormemente popular Luiz Inacio da Silva de Brasil, quien fue reelegido en 2006 e hizo después campaña por la ahora presidente Dilma Rousseff, en 2010; Evo Morales, primer indígena presidente de Bolivia, quien ha sido reelegido en 2009; José Mújica, quien sucedió a su predecesor de la alianza política Frente Amplio en Uruguay en 2009; Cristina Fernández de Kirchner, que sucedió a su marido, Néstor Kirchner, ganando en 2011 la elección presidencial de Argentina por un sólido margen.

Estos presidentes de izquierdas y sus partidos políticos ganan reelecciones porque, como Chávez, han edificado importantes mejoras en los estándar de vida. Todos han empezado haciendo campañas contra el “neoliberalismo”, una palabra que describe las políticas de los últimos 20 años, cuando Latinoamérica ha experimentado el mayor crecimiento económico en más de un siglo.

Los líderes de izquierda han visto en Venezuela  un miembro de todo este equipo que ha llevado más democracia, soberanía nacional y económica y progreso social en la región. Si, democracia: incluso el super-maligno Venezuela está reconocido por muchos como más democrático de lo que lo fue en la era pre-Chávez.

La democracia estuvo en la agenda cuando Sudamérica estuvo unida contra Washington en asuntos como el golpe militar de 2009 en Honduras. Las diferencias fueron tan pronunciadas que llevaron a una nueva formación –la Comunidad de Latinoamérica y los Estados del Caribe, que excluye Estados Unidos y Canadá- como una alternativa a la Organización de Estados Americanos, que domina Estados Unidos.

Esto es lo que dijo Lula el mes pasado sobre las elecciones en Venezuela: “una victoria de Chávez es no solo una victoria del pueblo de Venezuela, sino también una victoria de todos los pueblos de Latinoamérica… esta victoria será otro golpe contra el imperialismo.”

La administración de George W. Bush persiguió la estrategia de aislar Venezuela de sus vecinos, y acabó aislada ella misma. El presidente Obama ha continuado esta misma política, y en la Cumbre de las Américas en 2012 en Colombia estuvo tan aislado como su predecesor.

A pesar que muchos medios han insistido en el colapso de la economía venezolana durante más de una década, esta no ha ocurrido y no parece que vaya a ocurrir.

Después de recuperarse de una recesión que comenzó en 2009, la economía de Venezuela ha crecido durante dos años y medio y la inflación ha caído mientras el crecimiento se ha acelerado. La deuda pública es relativamente baja. Tiene todavía un gran margen para pedir prestado en el extranjero a un bajo interés, y puede prestar internamente a bajo e incluso negativo interés.

Incluso si el precio del petróleo baja temporalmente, como lo hizo en 2008-2009, no habría necesidad para una recesión o para la austeridad. Y prácticamente nadie predice que los precios del petróleo a largo plazo vayan a bajar.

La economía de Venezuela tiene problemas a largo plazo, como la relativamente alta inflación y las infraestructuras inadecuadas. Pero la mejora sustancial en el salario medio (este ha crecido mucho más rápido que la inflación en el periodo Chávez), mas lo ganado en sanidad y educación, parece pesar más en la mente de muchos votantes que los fallos del gobierno en otras áreas, incluido el cumplimiento de la ley.

El embargo económico de USA contra Cuba ha persistido por más de medio siglo, a pesar de su obvia estupidez y de su fracaso. La hostilidad estadounidense hacia Venezuela tiene solo 12 años, pero no muestra signos de ser cuestionada, a pesar de las evidencias de la hostilidad que provoca en el resto de América.

Venezuela tiene alrededor de 500 mil millones de barriles de petróleo y lo está extrayendo a un ritmo de mil millones de barriles por año. Chávez o su sucesor dentro de su partido seguramente gobernará todavía durante los próximos años. La única cuestión es cuándo, si es que ha de ocurrir, Washington aceptará los resultados de todo este cambio democrático en la región.”


23 de septiembre de 2012

Ein deutsches Requiem




 Ya desde el propio título el Requiem Alemán de Johannes Brahms es una obra que no pasa desapercibida. Contemporánea en el tiempo de obras como Los maestros cantores, de Wagner, o Boris Godunov, de Moussorgsky, se trata de una obra sinfónico-coral, con dos solistas vocales, barítono y soprano, que rehúye los cánones del réquiem católico que podemos encontrar en otros compositores, ya sean latinos como Verdi o Berlioz, ya centroeuropeos como Mozart o Bruckner. En alguna ocasión Johannes Brahms había dejado claro que para él se trataba, más que de un réquiem alemán, de un réquiem humano, donde los textos bíblicos de los que se sirve le valen más por su valor poético que otra cosa. En cualquier caso se trata de una concepción que parece entroncar más bien con una concepción luterana del sufrimiento humano en la tierra. En cualquier caso está claro que hablamos de una obra sacra, pero no de una obra litúrgica. 

Como bien puede verse (y oírse) en los vídeos que adjuntamos se trata de una obra de grandes dimensiones. Por un lado la interpretación demanda de un gran efectivo orquestal, al que tiene que acompañar un coro capaz de responder al volumen que genera la orquesta, pero también capaz de resistir las dimensiones de una obra que puede llenar por sí sola el programa de un concierto, y donde el coro apenas tiene momentos de descanso.  

Los dos primeros vídeos que teneis aquí abajo corresponden al número 2 del Requiem Alemán. Supongo que están divididos en dos vídeos por alguna cuestión de youtube, pero conviene escucharlos seguidos. La primera parte es una marcha fúnebre donde el papel de timbal adquiere casi el de un solista al que acompañan la orquesta y un coro que sigue a su vez las evoluciones de la orquesta. El  movimiento está concebido en dos partes, siendo la primera una parte lenta, la marcha fúnebre de la que hablaba antes, y una segunda parte (el segundo vídeo) que está escrita en mayor y donde se habla de la futura resurrección.




Siempre digo que ninguna grabación puede sustituir a la verdad de un concierto en vivo. Lo cierto es que no hay muchas ocasiones de escuchar una obra así, pero si alguno tiene esa suerte alguna vez y el percusionista ha hecho bien su trabajo, por favor aplaudidle a rabiar porque es posible que con ninguna otra obra haya sudado tanto, más que nada porque nunca habrá marcado nadie de esa manera el ritmo que desde los vivos atribuimos a la muerte.

Seguimos ahora con otros dos vídeos que corresponden al número 6. Otra vez el que lo ha subido a youtube lo ha dividido en dos vídeos, pero los que han llegado leyendo hasta aquí saben que conviene escuchar uno tras otro. De nuevo Brahms construye un número de dimensiones y estructura que podríamos llamar colosales. Todo cuanto ocurre desde el primer acorde va, de una u otra manera, encaminado hacia la fuga final. La entrada del coro utiliza un texto de la primera carta de san Pablo a los Corintios, donde revela el misterio que no vamos todos a morir, sino que vamos a cambiar, a ser otros. Religiones y creencias aparte, el lector no me negará una cierta belleza en una idea así. Las apariciones del barítono nos hablan del juicio final y van aumentando el dramatismo que va a culminar con la fuga del segundo vídeo. El tema es expuesto por las mezzos, después por las sopranos, siguen los bajos y finalmente los tenores. Ya al final del tema de los tenores (segundo 50) puede escucharse por primera vez la escala ascendente de los metales que va a acompañar esta fuga hasta el final, y que escucharéis muy claramente en el minuto 3:01 por ejemplo, o en el 4:04. La primera vez que escuché esta obra fue en Madrid con la Orquesta Nacional y el Orfeón Donostiarra, y por alguna razón esta escala ascendente de los metales se me quedó grabada en medio de la fuga. Algún día, partitura por delante, debería intentar buscar las respuestas a esta pregunta.




Si alguno tiene tiempo y se queda con ganas le animo a seguir escuchando la obra entera. En youtube puede seguir buscando esta misma versión, que es de la orquesta y coro de la Radiodifusión de Baviera, dirigida por Mariss Janssons, un maestro al que personalmente le tengo entre los mejores, siquiera porque me ha hecho disfrutar de algún que otro gran momento mágico con la orquesta del Concertgebouw de Amsterdam, que es la otra de sus orquestas habituales. Tambien he encontrado en la wiki un diagrama muy bueno con las tonalidades y el origen bíblico de los textos que atraviesan la obra.


Y ya para terminar, no el final de este Requiem Alemán, sino el último número que Brahms añadió a la obra. Se trata del número 5 que pone en voz de la soprano solista, un número que Brahms compuso tras la muerte de su madre. Aquí lo escuchamos en la versión que cantó Lucia Popp dirigida por Sinopoli, y yo me quiero acordar aquí del programa de radio donde lo escuché por primera vez; era un programa inolvidable de Radio 2 (entonces se llamaba así) que presentaba mi siempre admirado José Luis Téllez.




16 de septiembre de 2012

Vicente Pradal




El señor de la fotografía se llama (se llamaba, que murió en 1965) Gabriel Pradal. Viene a este blog a cuento de una noticia aparecida en Público que recuerda un hecho bastante conocido entre los exiliados españoles en Toulouse. Se trata de la recuperación de un busto de Pablo Iglesias, que fue enterrado en el parque del Retiro de Madrid en 1939, y que no fue recuperado hasta 1979. La familia Pradal había guardado en secreto los planos del lugar exacto donde estaba enterrado ese busto de Pablo Iglesias, y no la hizo pública hasta 1979, cuando ya en España “reinaba” una nueva democracia.

Si vengo aquí con todo este cuento no es para hablar de la importancia que pueda tener ese busto, algo que desconozco por completo, sino porque mientras la noticia habla del dichoso pedrusco, omite ciertas informaciones sobre la familia Pradal que bien hubieran merecido unas líneas, siquiera por dar un poco a conocer en España la figura de Gabriel Pradal y algunos de sus descendientes. Hace mucho que pienso que una parte de la Historia de España pasa por la historia personal de tantos y tantos exiliados del siglo XX, algo que una y otra vez veo negado en la vida española. Lamentablemente esta noticia es solo un pequeño ejemplo más.

Gabriel Pradal, hasta donde sabemos, nació en Almería y marchó, no con pocos esfuerzos económicos por parte de su familia, a Madrid a estudiar arquitectura. Allí adquirió un compromiso político que le ligó al socialismo y se convirtió en un arquitecto con un cierto prestigio profesional. En el año 1936 Gabriel Pradal era diputado socialista por Almería, tuvo una actividad importante durante la Guerra Civil (cuando empezaremos a llamarla simplemente Guerra de España?) y acabó marchando al exilio. Después de muchas vicisitudes la familia Pradal, que había salido de España separada, cada uno saliendo como pudo, consiguió reunirse en Toulouse en julio de 1939. Como he dicho antes él era arquitecto además de diputado, pero el título de arquitecto no le fue reconocido en Francia y tuvo que (mal)sobrevivir como delineante.



Uno de sus hijos, Carlos, que aparece arrodillado en la fotografía que ilustra el artículo de Público, y que había llegado a Francia como niño después de mil y una aventura, se convirtió en un pintor que ha dejado una obra importante. Tan importante como seguramente desconocida en España. A su vez Vicente Pradal, un hijo de Carlos es un artista que ha trascendido el mundo del flamenco para crear su propio mundo. En este vídeo, fragmento del film Passer la frontière de Neus Viala, podeis escuchar al propio Vicente Pradal hablar de él y de su familia, así como escuchar algunos fragmentos de espectáculos que él ha creado. También podéis ver rápidamente algunas pinturas de su padre Carlos.


El caso de Vicente es digno de mención especial. Por su origen es bisnieto de don Antonio Rodriguez Espinosa, un nombre que dirá mucho a los lorquianos, pues fue el maestro de García Lorca en Fuente Vaqueros. Nacido en Francia, pero hijo y nieto de exiliados que, como él explica, lloraban literalmente por el recuerdo de esa España perdida a la que no podían volver. Que su trabajo hunde raíces en la cultura española y en el flamenco en particular es evidente. Pero el trabajo de Vicente Pradal huye de cualquier etiqueta conocida que podamos poner, porque simplemente su obra es personal y, como los grandes artistas, es también un trabajo inclasificable. Es simplemente Vicente Pradal. En este otro vídeo, de un concierto en vivo, se puede ver a Vicente con sus dos hijos, Rafael al piano y Paloma al cante. Son dos jóvenes de menos de veinte años en este vídeo, pero que prometen y mucho.


Para terminar, una canción extraida del Diván del Tamarit, un espectáculo del que lamentablemente no encuentro videos en youtube para subiros, pero un espectáculo que me abrió los ojos sobre Vicente Pradal. Se trata aquí del poema La monja gitana.


Y ya para terminar una lamentable curiosidad: no hace mucho aparecía una pequeña reseña en El País donde se mencionaba a los españoles que habían trabajado en la Comedie Française. La noticia omitía descabelladamente a Vicente, que no hace tanto tiempo montó Yerma llenándola de una música que sale literalmente de los versos de Lorca.